Computación cuántica en el mundo: casos reales

Actualmente la tecnología para hacer funcionar computadores con qubits ya es una realidad, pero no ha llegado a los niveles de masividad que tiene la inteligencia artificial, ni ha llegado a su potencial final. Se está viviendo la carrera por desarrollar el mejor equipo cuántico. 

Por ahora se puede acceder al poder de estas máquinas a través de la nube. Existen distintas empresas que ofrecen este servicio, como Wave, Multiverse Computing y SandBox AQ. Con la ayuda de compañías como estas, hay empresas que ya están aplicando esta tecnología a sus procesos:

  • POLARISqb: es una farmacéutica que, de manera muy breve, se dedica a identificar enfermedades causadas por -por ejemplo- fallas en una proteína para luego buscar una molécula que altere el funcionamiento de esta de manera tal que la enfermedad sea manejada o curada. Buscar una proteína óptima para cada caso es una actividad que puede tardar tiempo y ocupar recursos de manera significativa, incluso usando algoritmos computacionales avanzados. 

Frente a este desafío, desarrollaron Tachyon, una tecnología que usa la infraestructura de D’Wave para desarrollar fármacos en una fracción del tiempo y costos de los métodos tradicionales. Esta permite buscar en librerías las mejores moléculas para cada problema, lo que permite tener un número reducido de tests a realizar en laboratorio.

  • SavantX: es una consultora que aplica computación cuántica a problemas comerciales reales. Un ejemplo es el caso de una empresa portuaria en Los Angeles, para la que crearon un sistema de optimización usando el sistema de D’Wave. Este permite replicar el puerto, sus grúas y las cargas que entran y salen, para que el sistema entregue la forma más óptima de usar los recursos. 

Si bien con números de un dígito, el algoritmo tradicional y el de D’Wave tienen resultados similares, a medida que aumentan las variables, la opción cuántica es significativamente mejor. Según los resultados publicados, cada grúa hizo el doble de entregas, pese a haber recorrido sólo un tercio de la distancia. Con optimización tradicional, las grúas eran ocupadas menos del 50% del día, mientras que con CC, eran usadas un 70% del tiempo.

  • Mercedez Benz & IBM: la automotora alemana busca transformar su flota de vehículos a una con una huella de carbono neutra de acá a 2039. Una de las claves es la creación de autos eléctricos con baterías más eficientes que las que existen actualmente. 

El problema es que este es un proceso que puede tardar décadas con computadores tradicionales, ya que simular lo que ocurre dentro de una batería es como simular un ecosistema completo, incluyendo cada árbol, insecto y hierba. Por ello, Mercedez formó una alianza con IBM para trabajar en la nueva generación de baterías, optimizada con computación cuántica. 

Boeing & IBM: los nuevos modelos de aviones 787 requieren una optimización que actualmente no es posible hacer con computadores tradicionales. La clave para la fabricación de mejores aeronaves es hacerlas más seguras y livianas, para que así puedan recorrer distancias menores, usando menos combustible. 

El 787 Dreamliner de la empresa usa materiales compuestos en capas para fabricar una embarcación ligera, pero resistente. El problema es que el diseño de cada componente puede involucrar desde 10 mil a cien mil variables que deben ser elegidas. Con la capacidad de resolver problemas de optimización de un computador cuántico, esto es ahora posible.  

Estos son solo cuatro de los muchos ejemplos que existen. Cabe destacar que esta tecnología aún no es masiva, por lo que la mayoría de sus usos son para investigación. Sin embargo, generará una revolución tecnológica una vez estén disponibles para el mundo.

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